jueves, 3 de enero de 2013

Que viene, que viene...

Durante los últimos días se están sucediendo noticias que anticipan cómo será el año que acabamos de estrenar.
La semana pasada, aterrizaba en Barajas, para ir derechito a la cárcel de Segovia, un delincuente común que, a la sazón, es asesor (pagado con nuestros impuestos, claro) del Ajuntamiento de Fachadriz y máximo representante del frente de juventudes del partido en el gobierno. Su delito, matar a dos cubanos a los que, para más recochineo, había ido (ilegalmente) a apoyar, económica y logísticamente. Al llegar, en lugar de ser apedreado menospreciado y vilipendiado como lo que es, un homicida:
  • Ha sido alabado por parte de la plana mayor de su partido. Incluso su retirada madrina y protectora se permitió el lujo, no sólo de alabar al delincuente, sino de demostrar su ignorancia de la ley de su país (una cosa más o menos, who cares?) proclamando que su conducta, un doble homicidio negligente de libro, ¡no era delito! Hace falta ser gilipollas tener poca vergüenza.
  • A la espera del indulto que, sin duda, le está reservado, el Ajuntamiento le mantendrá en su cargo, lo que ayudará a que reciba el tercer grado y salga a la calle en breve. Pero tranquilos, que haya un delincuente en la sede municipal no debe preocupar a nadie, su trabajo es sólo cobrar, no hace nada. Al menos no podrá reincidir, ya que tiene el permiso de conducir retirado por acumular casi una cincuentena de multas de tráfico en 3 años. Y para poner la cifra en valor, aunque conozco a auténticos cafres al volante, ninguno acumula más de diez sanciones, ni siquiera en el triple de tiempo.
Por supuesto, las coñas están servidas. Ya se están haciendo peticiones para nombrarle chófer oficial del Grajoy I "El infame", y se augura que, en cuánto le devuelvan el carnet, la recaudación por multas de tráfico compensará la pérdida de recaudación por IRPF por los próximos 500000 parados.

Y hablando de multas de tráfico, parece que el menestro de Interior ha tenido la genial idea de... ¡tachán!... disminuir la velocidad en carreteras convencionales. La excusa, tratar de reducir ese elevado porcentaje de muertes por el tráfico que se produce en ese tipo de vías. Como la mayoría de medidas que está tomando este des-gobierno, no sólo no tiene sentido, sino que puede provocar exactamente lo contrario. Y ésto se debe a varios factores que, aparentemente, se han ignorado completamente:

  • Lo que produce la mayoría de los muertos en las carreteras secundarias no es el exceso de velocidad, sino el déficit de capacidad del conductor. En efecto, la mayoría de incidentes que terminan en muertes se producen por maniobras inadecuadas (adelantamientos erróneos en su mayoría). Reducir la velocidad máxima de 90 a (pongamos por caso) 80 km/h, sólo va a hacer que el choque frontal, en lugar de hacerse a una velocidad relativa de 180 km/h se produzca a 160. Para la parca no será ninguna diferencia, seguirá poniéndose las botas.
  • A lo anterior habrá que añadir que, ya que las velocidades serán más uniformes (los camiones alcanzarán la velocidad máxima con más facilidad y los turismos estarán en igualdad de condiciones respecto a ellos), el tráfico irá más concentrado y un adelantamiento será mucho más largo y, por tanto, más complicado y peligroso. Pero como los conductores ejpañoles no tienen ni puta idea, seguirán tratando de hacerlos de todas formas.
  • Cuando el límite de velocidad es absurdo, nadie lo respeta, salvo por limitaciones técnicas. En efecto, establecer un límite artificialmente bajo sólo consigue que haya más gente que lo considere inadecuado y lo ignore. En esos casos, sólo es posible hacer respetar el límite mediante medidas coercitivas. Pero entonces no estás educando al conductor, que estará deseando llegar a tramos sin vigilancia para pasarse el límite por el forro de las pelotas. Se puede apreciar en la M30. En los túneles, donde no es posible localizar los radares, el tráfico parece un capítulo de "The walking dead", docenas de zombies más pendientes del velocímetro que de los demás vehículos o de las (inadecuadamente señalizadas) salidas. Cuando salen a la luz, se desmadran, sin importar si es hora punta o las tres de la mañana.
Supongo que el objetivo real es el de siempre, incrementar la recaudación por multas. Y en el caso de Fachadriz, tratar de encaminar tráfico de los más desesperados hacia las quebradas e innecesarias autopistas de peaje. Habrá que convencer al mangante magnate Adelson de que es mala idea, ya que parece que en este puto país sólo se le hace caso a él.

Porque para lo de Eurovergas Eurovegas habría que crear un nuevo término jurídico, prevaricación se queda muy corto. De las normas de urbanismo, fiscales o de empleo, ninguna es suficientemente importante como para no ciscarse en ella, siempre que el capo lo requiera. Afortunadamente no era partidario del derecho de pernada... ¿Y para qué? ¿Para crear unos cuantos cientos de empleos precarios que, encima, se subvencionan? ¿Para atraer a las más variadas mafias de tráfico de drogas y/o personas? ¿Para darle un empujoncito hacia la ludopatía a la, ya de por sí ludópata, sociedad ejpañola? ¿Para hacerlo sin que revierta en la sociedad, vía impuestos? ¿Para crear un enorme agujero de blanqueo de dinero (otro más)?

En fín, nuestro rumbo es al desastre y la tripulación del barco tiene el mapa al revés. Esperemos que haya 2014...

Escuchando: I don't love you - My chemical romance

martes, 11 de diciembre de 2012

Yo soy!!! cromañón!!! cromañón!!! cromanón!!!

Algo que no llego a entender de esta ciudad es su racismo. Los ejpañoles son racistas, pero los madrileños son MUY racistas.
Es extraño que un pueblo sin una identidad racial definida, cuya sangre se ha disuelto (y por tanto, enriquecido) con mil mezclas, deteste y desprecie al "diferente". Si existiera esa diferencia, todavía tendría algún sentido (ser un racista capullo), pero al no existir, la definición tendría que ser racista ignorante (así, con su redundancia).
Estaba yo esperando en la consulta del médico, junto a otros personajes. La espera se adivinaba larga, ya que debido a los recortes en Sanidad que llevamos sufriendo desde hace años por parte de la comunidad de Fachadriz, se programan consultas cada cinco minutos, tratando de aprovechar al máximo el escaso número de médicos. Tras media hora de espera, en la que pasaron a consulta dos personas, le tocó el turno a una tercera. Y una vez dentro (ser un puto racista y ser un cobarde suelen ser síntomas conjuntos de cretinismo), una maruja con sobrepeso trató de comenzar una conversación respecto a los manidos tópicos racistas: ya está bien, por su culpa estamos así, que se vuelvan a su país, blah, blah, blah... vaya, las mismas gilipolleces de siempre con acento de poligonera de 50 años. Mi primera intención fue iniciar una discusión, pero claro, ves esos ojos de borrego, esa expresión de "tengo la inteligencia justa para pasar el día" y ese aspecto de saldos del mercadillo, y se te quitan las ganas. Porque sabes que tratar de razonar con estos especímenes es tan reconfortante como intentar enseñar a conducir a tu gato. Porque sabes que se mantiene erguida por el efecto "globo aerostático" que produce el vacío de su cabeza. Porque no es por no ir, pero ir pa'ná es tontería.
Y éso que era fácil. La persona "acusada" en cuestión era un hombre, de mi edad (pero peor conservado, claro), cuyo único delito era tener la nariz más aguileña y la piel un poco más oscura que lo habitual en este país. Da igual que las estadísticas digan que los extranjeros recurren mucho menos a la asistencia sanitaria que los no-extranjeros (corroboradas por el hecho de que sólo uno de los quince pacientes de esa sala era "sospechoso" y tampoco por mucho). Da igual que las pensiones tengan todavía posibilidad de salvación gracias a la mano de obra extranjera. Da igual que las diferencias físicas entre los habitantes del Magreb y los ejpañoles (o portugueses o italianos o incluso griegos) sean mínimas, debido al mestizaje durante siglos. Da igual que genéticamente tengamos mucho más en común con un marroquí que con un alemán o un sueco. Y da igual porque éso no es importante. Porque lo que importa no es si naciste aquí o allí, si tu piel es de un color o de otro, o si tu idioma nativo es éste o aquél. Lo que importa es cómo te comportas, cómo sirves a la Sociedad, cómo ayudas a mejorarla. Puedes ser un hijoputa naciendo en cualquier país del mundo, teniendo cualquier religión, con cualquier orientación sexual. Y puedes ser una excelente persona con las mismas circunstancias, aunque en algunos casos requiera más esfuerzo que en otros.
Así que traté de aunar en una misma expresión asco y desidia, repugnancia y desinterés; me calcé los auriculares (incluso antes de poner la música) y le dí la espalda a la nauseabunda compañía. Probablemente en otras circunstancias habría acompañado los gestos con una expresión despectiva literal (un "ya me ha tocado la lerda racista", por ejemplo), más que nada para ponerle fácil decodificar los hechos. Pero al menos que le sirviera de desafío.

Y el caso es que no me extraña. Luego salen laEspe, elEspe y los menestros culpando del déficit a los extranjeros que van al médico, a los viejos que sacan una caja de ibuprofeno para la familia, al funcionario al que le bajan su ya ajustado sueldo... y las mentes simples se lo tragan. No ven que el recorte en médicos va al rescate de los bancos. No ven que el repago sanitario va al rescate de los bancos. No ven que los funcionarios las pasan putas, para rescatar a los bancos. Pero ven a alguien con pinta de extranjero y su reflejo de Pavlov reacciona ante las mentiras que les ha metido dentro la TV...

viernes, 23 de octubre de 2009

Madriz en coche

Conducir por Madriz es extraño:
  • El número de carriles disponibles es siempre el número de los carriles visibles, menos uno. En ciudad, ese carril se usa para estacionar (incluso en zonas con espacio reservado para ello). En carretera se usa como prolongación del carril de incorporación/salida, es decir, uno entra en él para tomar (poca) velocidad o reducirla (de golpe), y, en dos segundos como máximo, se mueve a la derecha o a la izquierda.
  • Exceptuando en el carril derecho, en los demás la relación de velocidades entre carriles es de 1-1.01 . Es decir, si en el carril 2 va uno a 100 Km/h, en el carril 3 hay que ir a 101.
  • En la mayoría de los modelos de coche, el conjunto intermitente/retrovisor funciona en modo half-duplex, con una latencia de 5 segundos. En algunos modelos la latencia vale infinito.
  • Para obtener el permiso de conducción, en algunos tests psicotécnicos se incluye una prueba para detectar neurosis esquizofrénica severa. Sólo apruebas si el resultado de la prueba es positivo.
  • También hay casos de intercambio de personalidad. Los peatones tienden a circular por la calzada, mientras que los conductores tienden a aparcar en la acera.
  • Las líneas contínuas son una señal orientativa. Las señales de velocidad, también (y, por las mañanas, tan útiles como un bolsillo en la espalda).
  • Las autoridades, que deberían velar por la seguridad de la circulación, se dedican a añadir obstáculos, que se suman a los naturales. El premio 'cabrón del año', que parecía en propiedad del que inventó los pasos de peatones de 30 cm de altura, se concede este año 'ex-aequo' al que 'pensó' que poner zanjas de 30 cm de ancho y 3 de profundidad, antes de una zona de frenada fuerte, aumentaba la seguridad del lugar.
  • Para que los usuarios presten atención, las señales se colocan de forma selectiva, para añadir confusión o peligro a un determinado paraje. La preseñalización de desvíos es una especie en vías de extinción.
  • Fe de erratas: donde dice 'COMIENZO DE TRAMO DE CONCENTRACIÓN DE ACCIDENTES' debería decir 'COMIENZO DE TRAMO DONDE LAS CONDICIONES DE LA CARRETERA O SU TRAZADO O SU SEÑALIZACIÓN O LA DENSIDAD DE CONDUCTORES TORPES Y/O CRETINOS AUMENTA LA ESTADÍSTICA DE ACCIDENTES'.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Welcome to la Tierra

Después de un viaje de cientos de años-luz, mi nave se quedó sin combustible (debería haberle puesto Uranio 10+, si ya lo dice la publicidad) en las cercanías de la Tierra, por lo que tuve que realizar un aterrizaje de emergencia.
La suerte quiso que cayera en el centro de Madriz, por lo que el socavón provocado quedó perfectamente disimulado entre todos los existentes en la calle Serrano.
Me daba miedo que unos seres que pululaban por los alrededores cerraran el agujero, dejando mi nave atrapada para siempre. Pero consulté a un amable humano (metido en una cabina acristalada, con las ventanas cubiertas de papeles) y me confirmó que, aunque lo cerraran hoy, seguro que en un mes volverían a abrirlo "para cualquier otra gilipollez", así que no debo preocuparme.Traté de confirmarlo con los otros diez humanos que, según el letrero de la cabina, habitaban en el interior, pero no fui capaz de verlos y, al preguntar al primer humano, se cabreó sobremanera, indicándome que realizara actos fisiológicos en los railes del tren (?).
Tras unas horas paseando por los alrededores, enseguida comprendí que estaba en un sitio extraño, con una jerarquía muy curiosa:


  • El jefe local era un niño y estaba triste porque había perdido en nosequé juegos, aunque luego me pareció entender que los juegos no se jugaban hasta dentro de unos años (?).

  • Luego hay una jefa que sólo hace que cargarse cosas, que si la sanidad, que si la educación. Debe ser una tipa de cuidado, aunque he visto imágenes en TV (de hecho, hay un canal de TV dedicado a ese menester 24h) y parece bastante boba.

  • Más allá manda un fabricante de calzado, que debe currar mucho, porque la culpa de todo es suya.

  • Por encima del artesano, según lo que fui escuchando aquí y allá, hay un ente que se llama 'policía municipal'. Tienen tal jerarquía que pueden hacer "lo que les salga de las pelotas". Personalmente no llegué a ver ninguno. Creo que les asusta la banda sonora de la ciudad, una mezcla de claxon y gritos. Igual tienen fobia al ruido...


En fin, voy a tratar de encontrar algún sitio donde establecer mi campamento, mientras vienen los del ACVL (Astromóvil Club de la Vía Láctea). Seguiré mostrando mis impresiones en este lugar, a ver si, haciendo presión, llegan antes...